lunes, 13 de diciembre de 2010

El Movimiento de los Santos de los Últimos Días (escisión mormona): monogamia contra poligamia en Canadá.

Alguna vez hemos mencionado este tema. Volvemos otra vez a él: la última noticia dentro del periodismo español la acaba de publicar el periódico El Confidencial, tomando la noticia original de la BBC, que trataba el tema hace unas tres semanas. Les reproducimos la noticia del periódico español, aunque les animamos a ver el de la BBC, ya que aunque no lean inglés al menos verán algunas fotos más, dignas de interés.

La poligamia podría entrar en la legislación occidental por primera vez desde Canadá, donde un tribunal deberá decidir en los próximos meses si prohibir esta práctica violaría la garantía constitucional de la libertad de religión y, por tanto, si es considerada o no un delito.

El proceso sigue la estela marcada por la legalización de los matrimonios homosexuales y surge porque el fiscal general del estado de British Columbia acaba de pedir al Gobierno que legalice la poligamia en esa provincia. Uno de sus argumentos es que, siempre que medie el consentimiento entre adultos, no hay por qué prohibir esas relaciones amorosas. A su juicio, “la exclusividad en el matrimonio está de más”.

Según informa la BBC, en ese estado se encuentra una pequeña localidad llamada Bountiful en la que la poligamia es una práctica de lo más habitual. Los residentes de este caserío (más de 1.000) son parte de una escisión fundamentalista de la Iglesia mormona que se hace llamar 'El Movimiento de los Santos de los Últimos Días', y creen que un hombre debe de casarse al menos con tres mujeres para poder entrar en el cielo algún día. Ya ha habido varios intentos de enjuiciar a los líderes de esta secta por poligamia, pero han sido infructuosos. En 2009, dos líderes rivales de la comunidad, Winston Blackmore y James Oler, fueron juzgados por poligamia. Blackmore estaba acusado de tener 20 mujeres; nueve de ellas eran menores de edad cuando se casaron, y otras cuatro contaban con 15 años, según la declaración jurada archivada por la Policía Montada de Canadá en 2009 -entonces la edad mínima para consentir una boda se situaba en los 14 años-. Oler, por su parte, fue acusado de tener dos mujeres.

Sin embargo, como había ocurrido anteriormente con otros miembros de la secta, el juicio no pudo salir adelante, en parte por fallos técnicos y en parte por el silencio absoluto de la comunidad mormona. En la actualidad, Blackmore, que fue obispo de la comunidad durante diez años, ha hecho crecer su familia y cuenta en su haber con 25 esposas y 120 hijos.

En realidad la poligamia es técnicamente ilegal en Candá, punible con hasta cinco años de prisión, pero sólo ha habido una persecución judicial exitosa: una condena en 1899 contra un hombre indígena de la nación de Kainai que practicaba un tipo de matrimonio (polígamo) tradicional de su zona.

Libertad religiosa frente a dignidad humana

La Columbia Británica, por su parte, ha sido criticada por permitir este tipo de matrimonios, pero parte de las razones del fracaso a la hora de prevenirlos están relacionadas directamente con la religión: bajo la Carta de Derechos y Libertades de Canadá 1982, la libertad de religión es custodiada como un derecho fundamental. Frente a la constitución canadiense, el Código Penal considera ilegal la poligamia en su sección 293.

A pesar de ello, en los últimos 20 años Bountiful ha sido objeto de múltiples acusaciones de abusos de menores, de matrimonios forzados y de tráfico de ‘novias adolescentes’ entre Canadá y Estados Unidos, país que también considera ilegal la poligamia. En 2005, ambas administraciones acordaron cooperar para darle seguimiento a las acusaciones de explotación sexual cometidas por la secta mormona, pero la policía asegura que las investigaciones son muy difíciles porque las comunidades son cerradas, secretas, y prácticamente nadie allí está dispuesto a declarar como testigo.

Este carácter cerrado y previsiblemente represor con las mujeres no gusta a la población. El 82% de los canadienses se opone a legalizar la poligamia, de acuerdo a una encuesta realizada por la empresa Compass en 2006 para el Instituto de Valores Canadienses y el diario The Vancouver Sun. Uno de los argumentos que podrían utilizar los abogados que representan a la fiscalía general del Estado de Canadá para frenar la legalización de la poligamia podría ser que la libertad religiosa puede ser invalidada en una situación particular, como la poligamia, si se prueba que garantizar este derecho causará daños a otros.

La periodista Daphne Bramham, que ha seguido a la comunidad mormona de Bountiful durante años, asegura que la poligamia en esa localidad está muy lejos de ser una opción de vida. "Dentro de ese grupo particular, las mujeres no tienen ninguna otra opción. Están separadas de la comunidad principal y no son educadas en la escuela pública", señala a la BBC, refiriéndose al aislamiento de la secta de la vida normal en Canadá.

Canadá afronta en estos términos un complicado caso jurídico que podría hacer historia: si los abogados seleccionados por el juzgado logran con éxito argumentar que la ley existente que prohíbe la poligamia viola la Carta Magna de Derechos y debería ser eliminada, el país norteamericano se convertirá en el primero del mundo occidental en despenalizar el matrimonio múltiple.

Fuente: El Confidencial